Muy bonita. ¡Lo extravagante que puede llegar a ser la memoria!, fíjate que nada más abrir, sin que en apariencia haya absolutamente nada en común, y sobre todo en luz, la perspectiva me llevó a ¡Écija!, cágate lorito, ¿porqué no Lisboa, o Génova o Barcelona? (las tres portuarias, por cierto), qué se yo...
Salud.